Corea del Norte y la Vulneracion de los derechos de cuarta generación

La situación de los derechos humanos en Corea del Norte no es fácilmente definible debido a la naturaleza secretista y cerrada del país. El gobierno norcoreano impone fuertes restricciones a la entrada de extranjeros y supervisa de modo estricto sus actividades. Los observadores y las agencias solidarias son sujetos a vigilancia y excluídos de ciertos lugares y regiones.

Ya que los ciudadanos no pueden abandonar libremente el país, el registro de derechos humanos en Corea se ha elaborado principalmente a través de relatos de refugiados y desertores. La posición del gobierno es que Corea del Norte no tiene problema alguno de derechos humanos pues, afirma, su sistema socialista fue elegido por el pueblo y le sirve fielmente.

Es difícil trazar una imagen clara de la situación interna del país, pero resulta evidente que el gobierno norcoreano controla virtualmente todas las actividades dentro de la nación. A los ciudadanos no se les permite pensar libremente y los críticos del régimen son sometidos a persecución y detención. Todos los medios de comunicación (radio, televisión y prensa) se hallan bajo control gubernamental y están entregados a loar la administración del dictador  Kim Jong-Il

DECÁLOGO DE LOS DERECHOS HUMANOSDE CUARTA GENERACIÓN

Esta Declaración de los derechos humanos en el ciberespacio es un buen ejemplo de aplicación sectorial de los derechos de cuarta  generación, y aparece como una propuesta de norma común reguladora con el fin de que cada institución que regule o actúe en el entorno del sector de la información y el conocimiento, se esfuerce por promover el respeto por estos derechos y libertades, asegurando mediante medidas orientadas tanto al ciberespacio como al mundo físico, su reconocimiento y observancia universal, es decir, por parte de proveedores de servicios, usuarios individuales, organizaciones privadas e instituciones públicas.

  • Las ideas y opiniones de todos los seres humanos merecen una oportunidad igual para poder expresarse, considerarse y compartirse con otras, según la voluntad del emisor y del receptor, directa o indirectamente. (Artículo 1)

Toda persona tiene todos los derechos y libertades expuestos en esta Declaración, sin distinciones de ningún tipo (…)

  • Además, no se realizará ninguna distinción en base a jurisdicciones políticas o físicas, ni por el método de acceso a la red. (Artículo 2).
  • Toda persona tiene derecho a la privacidad, anonimato y seguridad en las transacciones en línea. (Artículo 3)
  • No se obligará a la revelación de información personal por parte de los proveedores de servicios ni de los sitios, y cuando sea requerida, deberá realizarse con el consentimiento informado de la persona afectada. (Artículo 4)
  • Nadie debe ser sometido, sin acuerdo previo, a envíos masivos de correo electrónico no solicitado (spam), de archivos vinculados u otros tipos de correspondencia invasiva. (Artículo 5).
  • Aunque todas las personas tienen un derecho igual a acceder a la información o a formar parte de comunidades en la Red, la participación continuada en esas comunidades debe estar supeditada a las normas de conducta desarrolladas y expresadas en el seno de dichas comunidades. (Artículo 6).
  • Las leyes existentes, (…) se aplican en el ciberespacio al igual que en el mundo físico, aunque la persecución de las violaciones a la ley pueden depender de acuerdos entre jurisdicciones geográficas. (…) (Artículo 7).
  • Toda persona tiene el derecho a una compensación legal efectiva por las violaciones cometidas contra sus derechos, libertades, o por la apropiación indebida de y fraudulenta de fondos o información. (Artículo 8).
  • Nadie debe ser sometido a vigilancia arbitraria de sus opiniones o actividades en línea. (Artículo 9).
  • Toda persona tiene el derecho a ser oída, de forma equitativa y abierta, por un tribunal independiente e imparcial, para la determinación de sus derechos y obligaciones, y de cualquier acusación que se formule contra ella. (artículo 10).
  • Toda persona tiene derecho a un nivel básico de acceso a la información a través de instituciones públicas y proveedores de servicios. (Artículo 11)
  • Toda persona tiene derecho a elegir una tecnología de privacidad que proteja sus comunicaciones y transacciones, y no debe ser sometida a investigación debido a la naturaleza de dicha tecnología. (Artículo 12)
  • Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, conciencia y expresión; este derecho incluye (…) la libertad de manifestar, de forma individual o en una comunidad en línea, sus creencias o religión en la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia. (Artículo 13)
  • Toda persona tiene derecho de elegir el proveedor de servicios que prefiera y de cambiar de proveedor cuando lo crea conveniente. Quien no pueda pagar el servicio tiene derecho de elegir servicios “públicos” y “gratuitos”. (Artículo 14)
  • Nadie debe ser privado arbitrariamente de su acceso o cuenta de correo electrónico, ni ser sometido a condiciones de uso o cambios en el servicio no razonables. (Artículo 15)
  • Toda persona tiene libertad para elegir con quién desea asociarse en línea. Nadie debe ser forzado a pertenecer a una comunidad o visitar sitios (de la red) que no son de su elección. (Artículo 16)
  • Toda información personal de una persona o información sobre sus actividades en línea es propiedad privada valiosa y está bajo el control de la persona que la genera. Toda persona tiene derecho de determinar el valor de esa propiedad por sí misma y elegir desvelarla o intercambiarla cuando lo crea conveniente. (Artículo 17)
  • Toda persona tiene derecho para formar comunidades de interés, afinidad y función. (Artículo 18).
  • Toda persona tiene derecho a la educación en las nuevas tecnologías. Las instituciones públicas deben ofrecer cursos sobre aplicaciones básicas, así como comunicaciones en línea para todos. La educación debe estar orientada a la capacitación del individuo, al fortalecimiento de su autoestima y a la promoción de su independencia. (Artículo 19).
  • Los padres tienen el derecho y la responsabilidad de orientar la experiencia en línea de sus hijos en base a sus propios valores. Ninguna agencia o institución tiene derecho a supervisar las decisiones paternas en esta materia. (Artículo 20)
  • Toda persona tiene derecho a distribuir en línea sus trabajos literarios, artísticos o científicos, con la expectativa razonable de protección de sus derechos de propiedad intelectual. (Artículo 21).
  • Toda persona tiene derecho a un orden social en el ciberespacio por el que los derechos y libertades expuestos en esta Declaración puedan ser plenamente realizados. (Artículo 22).

¿Qué son los derechos humanos de cuarta generación?

¿QUE SON LOS DERECHOS DE CUARTA GENERACIÓN?


Actualmente, la trascendental aparición del ciberespacio como nuevo universo donde crear, desarrollarse, comunicarse, trabajar, pensar y en definitiva vivir no puede quedar ajeno a estas reclamaciones. Nadie puede discutir que la humanidad se encuentra en un nuevo período inédito en su historia: la era de la información. La tecnología, como informatización del mundo, se inserta en todos los contextos, y no deja dimensión humana indiferente. De esta forma, han surgido numerosas voces reclamando una cuarta generación de derechos humanos, los ciberderechos. En su mayoría, son reediciones de las antiguas libertades pero aplicadas al mundo virtual.

Para hablar de los Derechos Humanos de cuarta generación, resulta necesario reflexionar sobre la relación entre los desarrollos técnicos y el entorno humano como un fenómeno multidimensional que proyecta su influencia de una manera directa sobre las realidades morales, psicológicas y sociales.

A sesenta años de distancia de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, ahora, no será el mundo físico el único escenario bélico donde se libren las guerras del futuro. Ni el concepto de invasión ni el de esclavitud seguirán siendo los mismos. En esta nueva era, denominada de la información, no será necesario invadir un país, ni tampoco poner grilletes en muñecas y tobillos a las manos de los ciudadanos. La clave para lograr el dominio de las personas está en reeducar el deseo, en convertir a los individuos en consumidores y colonizar las conciencias a través de los valores implícitos en los productos audiovisuales.

En esencia, los mecanismos de dominación y de limitación de los derechos humanos en este nuevo espacio de información ociberespaciotienen más que ver con la limitación del acceso a las condiciones necesarias (ya sean técnicas, económicas o culturales) que permitirían el desarrollo de formas más avanzadas de participación pública y de intercambio y libre expresión de ideas y creencias. En este entorno técnico y político a la vez, se está librando una batalla por la libertad de expresión. Los intentos de restringir el libre flujo de información por Internet, así como los intentos de limitar lo que puede decirse por el teléfono, supondrían una limitación nada razonable de los bien establecidos principios de privacidad y libertad de expresión.

Los ataques a los derechos humanos en forma de acciones políticas tienen una traducción casi inmediata en términos de hambre, discriminación, flujos migratorios o de refugiados, recorte de libertades civiles, etc. En el ciberespacio, dichas acciones cobran un cierto carácter de invisibilidad frente al escrutinio público. Además, no resulta tan sencillo medir el grado de contaminación en una información, o detectar en un producto audiovisual el modelo de sociedad o los valores que se transmiten de forma oculta. Los regímenes dictatoriales hacen frecuentemente una bandera del carácter perverso de la Red al ser, según ellos, un agujero por el que se cuelan valores propios de sociedades decadentes, amenazadoras para la soberanía nacional y transgresora de las costumbres y tradiciones nacionales. El ciberespacio aparece así como uno de los escenarios donde se zanja una de las más decisivas batallas por la libertad de expresión y, por ende, por los derechos humanos en general, ya que se llevan a cabo políticas restrictivas de las libertades.

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